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SOCIOLOGÍA

SALVADOR GINER

Salvador Gines

 

CAPÍTULO 1: NATURALEZA DE LA SOCIOLOGÍA

1.-DEFINICIÓN DE LA SOCIOLOGÍA

La sociología es la ciencia social que estudia la sociedad humana y, especialmente, las diversas colectividades, asociaciones, grupos e instituciones sociales que los humanos forman y sin las cuales no pueden existir. Estudia además la condición social del ser humano, así como los resultados sociales de sus intenciones y comportamiento.

La sociología investiga la estructura, los procesos y la naturaleza de la sociedad humana en general. Así, siempre interrelaciona fenómenos que pertenecen a varios niveles de la vida social: políticos, religiosos, económicos, bélicos, artísticos y éticos. La imaginación sociológica es la clave de la inteligencia sociológica de la realidad humana. Se trata de una actitud que nos permite subrayar la unidad y la diversidad, a la vez, del mundo social, la básica interdependencia de todas las áreas de la realidad social. Es tarea de la sociología establecer qué factores son los predominantes en cada situación.

2.- EL CARÁCTER CIENTÍFICO DE LA SOCIOLOGÍA

La sociología aspira a ser una ciencia. Para algunos sociólogos es una ciencia natural o positiva, cuyo único defecto es el de su novedad y su corta existencia y que debe basarse exclusivamente en métodos de cuantificación y experimentación idénticos a los de otras ciencias. Otros, en cambio, la consideran una de las llamadas “ciencias de la cultura” o del “espíritu”, pues el hombre es supuestamente un ser del todo libre, irreducible a la cuantificación.

En algunos casos cabe el tratamiento matemático de los fenómenos sociales, mientras que en otros se imponen métodos interpretativos que se apoyan en análisis cualitativos de las situaciones sociales. La sociología es una disciplina bidimensional. Podemos decir que es una ciencia porque es una aspiración consistente y rigurosa hacia la posesión del saber objetivo y racional de la realidad, y porque reúne las condiciones mínimas de empirismo, teoría, apertura, neutralidad ética y crítica que de toda ciencia se exigen.

3.- EL PROBLEMA ÉTICO Y LOS VALORES

La introducción de ciertos juicios morales en la investigación de la realidad social puede disminuir fácilmente la calidad de los resultados. Por ello el sociólogo procura suspenderlos cuando tal peligro acecha sobre sus pesquisas. A pesar de eso, no es posible negar que el hombre contempla el mundo juzgándolo moralmente, valorándolo.

El paradigma de no evaluación no significa que el sociólogo deba contemplar con indiferencia los males que asolan a la humanidad, sino que se trata de una norma de trabajo, estrechamente vinculada a los demás postulados que explican el carácter científico de la sociología y según la cual desnudamos de carga emocional, en la medida de lo posible, los análisis, descripciones, y pesquisas que llevamos a cabo cuando emprendemos el estudio sociológico de los asuntos humanos.

4.- PROBLEMAS EPISTEMOLÓGICOS

Dificultades en el proceso sociológico del conocimiento:

5.- LA TEORÍA SOCIOLÓGICA

El fin de la sociología es el de elaborar teorías sobre la realidad social. Estas teorías deben surgir en la crítica mutua, mejorándose las unas a las otras. Cuanto más general es el alcance de una teoría, más ardua se hace su comprobación empírica. No obstante, las grandes teorías se elaboran por la existencia de una fuerte demanda. En efecto, los hombres necesitan a menudo una visión general de su mundo, de su destino, de la estructura y dinámica de la sociedad en la que viven.

La teoría sociológica general abriga un elemento filosófico indudable, pues con frecuencia posee elementos esencialmente especulativos y morales. La teoría debe poseer un mínimo de generalización. Por eso Robert Merton propuso la elaboración de las por él llamadas teorías de alcance medios, que cubren aspectos limitados de la realidad social, conjuntos de variables y fenómenos que el observador puede abarcar sin perder de vista los resultados de las pesquisas empíricas.

6.- METODOLOGÍA Y MÉTODOS

La metodología consiste en el conjunto de métodos que emplea una ciencia. El criterio de la sociología es a menudo marcadamente utilitario: si el método da resultados convincentes, se emplea.

El método es el proceso de investigación que debe seguir la mente para acrecentar su conocimiento. La sociología se distingue por su uso extensivo de métodos empleados por otras ciencias. Muchos de sus métodos no difieren en absoluto de los empleados por otras disciplinas sociales.


CAPITULO2: LAS DIMENCIONES PRIMORDIALES DE LA SOCIEDAD

1.- LOS GRUPOS SOCIALES

Los seres humanos sólo existen en el seno de unos conjuntos de individuos que reciben el nombre de grupos sociales. El grupo constituye una estructura inicial observable para la sociología. Un grupo está constituido por un número de individuos en una situación de mutua integración, que sea relativamente duradera. El elemento numérico varía ampliamente, yendo desde los dos individuos hasta una vasta comunidad nacional. La conducta de los miembros de un grupo sólo se explica enteramente si suponemos su pertenencia a dicho grupo.

Son grupos sólo aquellas colectividades cuyos miembros demuestran poseer conciencia grupal, cohesión en la acción e integración mutua. La clasificación general de los grupos humanos es muy complicada.

Una primera distinción es la que debe hacerse entre grupos y subgrupos. Prácticamente todos los grupos humanos pueden ser concebidos como subgrupos dentro de otros, según desde donde tomemos nuestra perspectiva. De hecho, puede afirmarse que el único grupo que en realidad no es subgrupo de ningún otro es la sociedad, que puede ser entendida como un grupo carente de grupos superiores, autosuficiente y territorial.

La distinción entre grupos y subgrupos obedece a un proceso constante de subordinación y supraordinación entre las gentes distinguible a todo observador externo. El sentimiento de pertenencia a un grupo impone a sus miembros una distinción entre el grupo propio (in-group) y el grupo ajeno(out-group), basada en la vivencia que poseen los miembros de un grupo de pertenecer a un “nosotros” y de ver a los demás como a un “ellos”. El etnocentrismo consiste en la actitud de considerar el grupo propio como superior.

La existencia de in-groups y out-groups nos conduce directamente a la cuestión de los llamados grupos de referencia, grupos ajenos respecto de los cuales orientamos nuestra conducta. Los individuos se conducen y juzgan el mundo social no solamente en relación a los miembros del grupo propio, sino en relación con los demás. Los grupos de referencia pueden ser de dos signos diferentes: positivos, si son portadores de unas normas, valores y formas de vida que se desean, o negativos, cuando el sujeto los concibe como portadores de unas normas, valores y formas de vida a evitar. También existen los grupos de referencia imaginarios, que no poseen las características que les atribuye nuestro fuero interno.

Todos estos fenómenos grupales se plasman en el comportamiento social, pues todo contenido social de conciencia implica acción o conducta concreta, y la acción misma es un elemento central de todo grupo.

2.- POSICIONES SOCIALES Y NORMAS

Posiciones: rol y status

Una forma elemental de diferenciación interna que encontramos en los grupos es la diversidad de las posiciones ocupadas por sus individuos. Toda posición social posee dos aspectos fundamentales: el rol y el status.

El rol puede definirse como el conjunto coherente de actividades normativamente efectuadas por un sujeto. Los roles incluyen deberes: son morales, además de meramente funcionales. Además, no son únicos para cada individuo. El grado de compatibilidad y congruencia entre los roles que puede tener un sujeto varía según los valores mantenidos por las sociedades. Gran parte de la actividad individual va dirigida hacia la resolución de conflictos de rol.

El status puede interpretarse como el conjunto de derechos y honores que un individuo posee en el marco de su sociedad. Implica una expectativa recíproca de conducta entre dos o más personas, y nos permite predecir la conducta de las personas con las que nos topamos, hasta en los casos de conducta igualitaria.

El homo sociologicus sería la sede de un haz de roles y de status, y debe estudiarse principalmente desde el ángulo de sus roles sociales. El hombre, hasta sociológicamente considerado, no puede reducirse a modelo conocido alguno.

Normas: control social

Toda vida social está permeada de normatividad, obedece a leyes. Los grupos constantemente establecen las reglas de la interacción o juego social y las institucionalizan. Las instituciones, en sociología, son constelaciones de normas y sistemas de roles.

Así pues, la sociedad se controla a través de las normas, ejercidas mediante roles y distribuidas en los diferentes status de los individuos y de los grupos. El control social, uno de los fenómenos capitales de la vida social, resulta de todo ello.

El control suele ejercerse, sobre todo, gracias al alto grado de conformidad que existe en la aceptación de la norma prevaleciente. Las fuentes de tal conformidad, empero, se renuevan constantemente. La permanencia de las instituciones sociales es reforzada y asegurada por una serie de agencias adicionales de dominación y control de unos hombres sobre otros. A pesar de ello la investigación ha mostrado que las instituciones se mantienen en gran parte gracias al consenso social. Otro asunto es el modo como se ha alcanzado esa interiorización psicológica de normas y valores. El algunos casos la cosa parece clara: la actitud consensual surge automáticamente; pero es más difícil discernir el elemento consensual cuando el control social se ejerce a través de la coerción. Hay manipulación cuando los individuos creen actuar consensualmente os según sus propios criterios pero en realidad son inducidos a comportarse según los deseos e intenciones de otros.

La doble vertiente – consensual y coercitiva – del control social debe siempre ser tenida en cuenta en el estudio de la conducta humana.

3.- FUNCIONES SOCIALES

La acción social no es errática, cumple unos fines que podemos llamar funciones. Una función es la manifestación normal o característica de toda cosa animada o inanimada.

Según Merton, una función social es toda consecuencia observable producida por la presencia de un elemento dado en el seno de un sistema social, la cual aumenta o mantiene su grado de integración. Las funciones son el marco de referencia de la acción social y explican el carácter teológico de la acción social.

No todas las acciones sociales benefician o mantienen una estructura social. Las disfunciones son consecuencias observables que menoscaban, minan o erosionan una estructura social dada. Afirmar que un fenómeno es funcional no significa aseverar su bondad o maldad; lo mismo puede decirse de los fenómenos disfuncionales.
Merton clasifica las funciones sociales en dos categorías: latentes (aquéllas que contribuyen al ajuste o adaptación del sistema social y que al mismo tiempo ni son deseadas ni conscientemente reconocidas por los individuos que forman parte del mismo) y manifiestas.

La elucidación y clasificación de los tipos fundamentales de función social existentes ha de dar como resultado una concepción de la estructura social más ajustada a la realidad. Parsons afirma que los problemas funcionales básicos que debe resolver la acción social son los siguientes:

Para entender esta interpretación de las grandes funciones de la vida social hay que tener en cuenta que ningún grupo, colectividad o institución existe en puridad ejecutando una sola función de las cuatro enumeradas. Lo que hay que distinguir es el hecho de que una función es preeminente sobre todas las demás. La sociedad es, en el fondo, una e indivisible, pero necesitamos distinciones analíticas para entenderla.

4.- ESTRUCTURAS Y SISTEMAS SOCIALES

Conceptos

La concepción de la realidad social en forma estructural es necesaria, dada la naturaleza interactiva o relacional de sus fenómenos. Las estructuras son entidades sociales cuyos componentes se hallan en un estado de mínima integración mutua. La visión estructural de la sociedad también es necesaria porque entender el mundo es atribuirle un orden. La pretensión de la sociología es la de obtener una visión de la sociedad que sea lo más fiel posible al mundo que retrata e interpreta, tal y como es objetivamente.

La realidad social se genera a través de conducta y acción de las gentes, mediante relación o interacción, y se va plasmando en ciertas pautas e instituciones a las que podemos denominar estructuras y que constituyen el mundo social objetivizado, institucionalizado que nos rodea. Por ello, la sociedad puede contemplarse desde dos puntos de mira opuestos: el del individuo en acción e interacción permanente con sus semejantes, o el de las estructuras cambiantes en las que se mueve, fruto originariamente de dichas interacciones, y que determinan en buena medida su conducta.

La estructura de la sociedad es el conjunto, relativamente estable, de las interrelaciones o interacciones entre sus diversas partes, más la distribución de estas partes según un orden dinámico. Cuando analizamos una estructura social y explicamos sus interacciones y la distribución de sus unidades sociales, estamos perfectamente percatados de que no tratamos con un orden estático.

En contraste con el nivel de concreción que posee toda estructura social se halla el sistema social, que es una pauta de interacción humana, sobre la cual se establecen redes concretas de relaciones. No es raro hallar que las nociones de sistema y de estructura son usadas de modo indistinto. La noción de sistema debe ser usada siempre con cautela: una sociedad es en realidad sólo un cuasisistema, y no un sistema cerrado, perfecto, aislado. El sistema social lleva en sí mismo, además, toda una serie de tensiones y contradicciones que le obligan a cambiar y transformarse a través del tiempo.

Características

El asiento físico de una sociedad, su espacio o territorio, es, en cierto sentido, parte de su estructura. Todas las colectividades tienen que entenderse con ayuda de su marco territorial y de su relación particular con su mundo físico. La rama de la sociología que estudia estos fenómenos es la ecología humana, que investiga las relaciones mutuas entre hombre y medio físico, la distribución geográfica y espacial de los fenómenos sociales y la relación de nuestra especie con sus recursos naturales. Otro elemento de base de la estructura social es la población: interesa conocer el volumen y densidad de los grupos sociales.

La población asentada sobre un territorio se estructura en una trama de grupos y subgrupos, que pueden considerarse como unidades de la estructura, siempre que tengamos en cuenta que ellos mismos poseen estructuras. Según convenga a nuestra perspectiva, consideramos una subestructura como estructura, y un subsistema como sistema. Es menester tener en cuenta que los grupos no se excluyen siempre mutuamente.

Básicamente, la estructura social pivota sobre dos tipos de grupo, la comunidad y la asociación. Los requisitos funcionales de la vida social imponen una diferenciación interna de la sociedad en grupos dedicados principalmente a la satisfacción de cada uno de los mismos. Su definición provendrá en gran medida de la constelación prevaleciente de valores culturales. Encontraremos grupos que ejercen varias de estas funciones a la vez.

La división funcional significa una división social del trabajo y de las tareas, y no siempre se realiza según las capacidades naturales de cada individuo. La desigualdad, resultante en una estratificación social, es una de las consecuencias más evidentes del modo de dominación y de división del trabajo predominante, combinado con las creencias e ideologías que lo refuerzan. Normalmente existe una estrecha correlación entre los estratos y las posiciones sociales ocupadas por los miembros de los grupos de cada sociedad.

Todo esto implica un conjunto de tensiones que se resuelven a veces en luchas de clases, o en revoluciones, en un sistema represivo y, en otras, en una resignación o fatalismo generalizado acerca de la suerte que a cada uno le ha tocado al nacer, según ha inculcado en las mentes de los hombres una educación determinada.

La estructura social es concebible como un sistema relativamente funcional en busca de equilibrio, que debe resolver perennemente tensiones y antagonismos externos e internos.


CAPÍTULO 3: LA CULTURA Y EL PROCESO DE SOCIALIZACIÓN

1.- LA SOCIEDAD HUMANA Y LA CULTURA

Sociedad animal y sociedad humana

Los hombres viven en sociedad no porque sean hombres, sino porque son animales. La aparición del modo social de vida ha sido un estadio dentro de la evolución biológica previo al surgimiento del ser humano. El hombre ha llevado este modo de vida a un grado de elaboración muchísimo más alto que el de la más complicada especie animal no humana. El conocimiento de los principios de la sociología animal es necesario a la sociología humana, pero la sociología humana no puede reducirse a la animal. Fundamentalmente es necesaria la familiarización del sociólogo con el estudio de la vida social de los primates.

Hay un hecho capital que separa la sociedad humana de la animal: la cultura, que es, en buena medida, el modo humano de satisfacer las exigencias biológicas.

Definición de cultura

Según Tylor, cultura es “un complejo que comprende conocimiento, creencias, arte, moral, leyes, usos y otras capacidades y usanzas adquiridas por el hombre en cuanto que miembro de una sociedad”. La cultura puede ser entendida como un conjunto relativamente integrado de ideas, valores, actitudes, aserciones éticas y modos de vida, dispuestos en esquemas o patrones que poseen una cierta estabilidad dentro de una sociedad dada, de modo que ordenan la conducta de sus miembros.

El lenguaje no sólo es un componente crucial de toda cultura, sino que la cultura misma es un lenguaje inmensamente rico e intrincado en el que además del idioma hablado entra el de los signos corporales y el de los escritos, amén del vasto universo de signos y señales compartidos y transmitidos en la interacción: ciencia, música, tecnología, poesía, religión, etc.

La cultura y su lenguaje (o lenguajes) consisten en saberes, conocimientos, valores y pautas de conducta que han sido socialmente aprendidos.. la cultura se manifiesta siempre en conducta concreta y en resultados, que son expresión de las pautas culturales que bajo ellos subyacen.

La cultura misma podrá ser abstracta e intangible, pero sus resultados son siempre perceptibles y delimitados en el espacio y en el tiempo. Las culturas varían enormemente según las sociedades. La naturaleza humana es la misma en todas partes pero se expresa de modo distinto según la lógica de la situación en que aparece así como según las normas y contenido de su cultura.

Toda cultura está compuesta por elementos cognitivos, creencias, valores, normas, signos y modos normativos de conducta. Los elementos cognitivos son un conjunto de conocimientos objetivos y certeros sobre la naturaleza y la sociedad. Las creencias son con frecuencia empíricamente incomprobables; constituyen un acto de fe sobre el cosmos y la vida, y se manifiestan también en acciones y resultados. Los valores con que nos cercamos a la realidad y las normas de conducta que los enmarcan determinan nuestras actitudes. Los valores son concepciones anheladas de la realidad y entrañan juicios de deseabilidad o aceptabilidad, o de rechazo, que se atribuyen a toda suerte de objetos, ideas y hechos. Conllevan actitudes que superponemos a situaciones y fenómenos dados. Los valores no pueden manifestarse sin normas de conducta que los enmarquen y que tienen que ser aceptados por un número mínimo de miembros de la colectividad, y en muchos casos por todos. Los signos culturales incluyen señales y símbolos. Los primeros indican un hecho, simplemente; los símbolos en cambio son más complejos y son parte central del sistema de comunicación que es la cultura. La red simbólica más importante es el lenguaje, sin el cual el orden social se desvanecería. Finalmente, tenemos las formas de conducta no normativas, como son el estilo peculiar de las gentes de una comunidad nacional.

Cultura y subcultura

Hay que considerar que existen culturas y subculturas. Las subculturas no siempre existen en armonía con la cultura general o predominante, sino que pueden incorporar valores no aceptados en el ámbito de la sociedad global. La agudización del conflicto entre clases, regiones o sectores sociales tiende a agudizar también la divergencia de visión del mundo entre las partes contendientes, es decir, a escindir la base consensual de la cultura.

2.- ORDEN Y DINÁMICA DE LA CULTURA

Sistemas culturales

Toda cultura puede estudiarse como un sistema o universo relativamente coherente. Sus partes deben estar integradas entre sí con un mínimo de interdependencia para que tal cultura subsista. Todas las culturas son, empero, conjuntos dinámicos que deben adaptarse no sólo al medio ambiente físico y social, sino a nuevos factores de naturaleza cultural y a los conflictos que surgen entre los hombres. No existen culturas inmóviles.
Cuanto más rígida es una cultura, menos posibilidades tendrá de supervivencia fuera del aislamiento.

Rasgos, complejos y áreas culturales

Rasgos son las unidades más pequeñas identificables en una cultura dada. Su valor para la investigación es que se pueden aislar y definir con claridad, pero carecen de él si no conseguimos integrarlos en complejos culturales.

Un complejo cultural es un conjunto funcionalmente integrado de rasgos culturales que persiste como una unidad en el espacio y en el tiempo.

Todos estos fenómenos tienen lugar en áreas culturales. La difusión cultural, o transmisión de rasgos y complejos, puede producirse transculturalmente. De todas formas la división en áreas tiene un valor práctico y no solamente al nivel de zonas culturales reducidas.

Niveles de la realidad cultural

Al hablar de rasgos, complejos y áreas culturales, empero, no hemos hablado de su cualidad intrínseca. Como afirma Sorokin, todos los fenómenos socioculturales entrañan tres componentes:

Los niveles son, fundamentalmente, tres:

Cambio cultural

La cultura no permanece inmóvil. La tarea del sociólogo estudioso de la cultura consistirá en la determinación de las causas del cambio, de sus líneas, ritmo y correlaciones con las diferentes instituciones, clases sociales y áreas geográficas. Así, examinará en primer lugar fenómenos culturales de transformación relativamente circunscritos y concretos, como lo son la difusión cultural o la aculturación o síntesis que se produce cuando dos culturas diversas entran en contacto y se entrelazan, para producir, a veces sincréticamente, una nueva realidad cultural. Ciertos elementos culturales se difunden sin afectar estructuras sociales.

Hay fenómenos aún más vastos, como el de la evolución cultural general, que engloba también las revoluciones culturales, las cuales responden a la introducción de un rasgo o complejo en una cultura preexistente que produce a su vez una mudanza rápida y radical, una reestructuración del sistema, con repercusiones casi  nunca previstas por quienes primero lo ponen en circulación. A menudo, la introducción de innovaciones culturales acarrea desorden disfunciones, tensiones, anacronismos y víctimas de toda suerte durante su implantación.

La evolución cultual no implica necesariamente progreso cultural. Una sociedad progresa sólo cuando se produce en ella un enriquecimiento en todos sus terrenos – y en especial en el ético.

La pluralidad de las culturas

Cada comunidad posee una imagen del mundo y una constelación de valores que puede diferir profundamente de las de otras. La aceptación de este hecho elemental, que es causa parcial de tantos terribles conflictos entre las diversas sociedades, implica la admisión de un grado considerable de relativismo cultural. Esto quiere decir que  nos percatamos, en virtud de los hallazgos de las ciencias sociales, de que los principios morales, las ideologías, las creencias religiosas, las leyes, dependen en gran medida del lugar, la historia, la población, la tradición heredada y otros muchos factores externos a la naturaleza básica del hombre.

Un cauto relativismo metodológico consistirá principalmente en considerar que la conducta y la conciencia de los hombres depende en gran manera de la estructura social y de la cultura de la que son parte. A su vez, tanto la estructura social como la cultura deberán acomodarse a los rasgos y propiedades básicas de la naturaleza humana.

3.- EL PROCESO DE SOCIALIZACIÓN

Aprendizaje y socialización

La socialización es un proceso mediante el cual el individuo es absorbido por la cultura de su sociedad e incorporado a ella como miembro constituyente suyo. Fundamentalmente, consiste en un aprendizaje de conducta así como de ideas y creencias que a la postre han de plasmarse en conducta. Dura toda la vida del individuo y es perenne en la sociedad.
La socialización es particularmente intensa durante los primeros años de vida del hombre. La interiorización paulatina del mundo social sigue unos canales biológicos que vienen dados por el equipo fisiológico del niño, que incluye una enorme plasticidad.

Socialización, cultura y estructura social

Poco a poco, con castigos y premios, el primer grupo a que el niño pertenece comienza a moldear su personalidad según sus valores y su imagen del mundo. Cuando haya interiorizado las pautas y se haya convertido en agente socializador, es muy probable que inconscientemente coadyuve al mantenimiento de la cultura y de la estructura social que de pequeño recibió.

Los modos de socialización son diferentes según las clases sociales, el sexo al que van dirigidos o la región en que ocurran. La interiorización hace que parezca natural aquello que es esencialmente cultural. El modo a través del cual ha sido socializada una población dada tiene consecuencias cruciales no sólo para la textura misma de su vida cotidiana, las pautas de desigualdad entre las personas y los grupos, las formas de la convivencia y las actitudes preponderantes frente al mundo sino también para cosas tales como puedan ser su prosperidad económica o la solidez de su orden político.

La socialización no acaba con el grupo familiar. Los agentes de socialización familiares pronto son sustituidos. A medida que crece el nuevo individuo aumentan en número los agentes.

Las sociedades técnicamente avanzadas han añadido a los agentes tradicionales de socialización y transmisión cultural otros nuevos, aparentemente anónimos, como la radio, la televisión o la prensa. Naturalmente el fenómeno de la socialización conscientemente manipulada por quienes desean beneficiarse de ella no es nuevo. Lo que sí lo es es la vasta panoplia mediática que el mundo moderno pone a disposición de quienes están en condiciones de controlarla.

4.- SOCIALIZACIÓN Y ACCIÓN SOCIAL

Una de las clasificaciones de orientaciones culturales de conducta que tiene cierto interés es la propuesta por Parsons, según el cual la acción social presenta siempre un problema para el individuo que es resuelto mediante el sistema de valores del grupo al que pertenece. Esos valores le orientan o invitan a actuar en cada caso en una dirección determinada, la cual se establece sobre unas líneas de conducta de doble sentido. En su acción social concreta el individuo debe escoger entre ciertas polaridades culturales, las cuales no tienen por qué presentarse a su conciencia de un modo explícito. Parsons llama a esas polaridades variables de pauta social e indica que son:

Todas estas disyuntivas se encuentran en cada colectividad en grados diferentes y en combinaciones diversas. Cada extremo parece ser compatible con su opuesto según los terrenos en que deba materializarse la acción social. Cuanto más compleja es una civilización, mayores son las contradicciones valorativas que encontramos en su seno.

5.- DIMENSIONES DE LA REALIDAD CULTURAL: COMUNIÓN, DOMINIO, INNOVACIÓN

Como recuerda Popper, durante largo tiempo los filósofos han distinguido entre dos “mundos”: el de nuestra conciencia subjetiva y el mundo externo. El estudio sociológico de la cultura nos hace ver que quizá convenga añadir un mundo de creaciones culturales que posee las características de la objetividad y las de la subjetividad.
Popper distinguió entre tres esferas o mundos diferentes de la realidad: el mundo de los objetos físicos, de las cosas; el de la conciencia, que incluye los procesos de pensamiento; y el de los productos objetivados del pensamiento humano: ideas, teorías, explicaciones, ciencia, conocimientos de toda índole.

El desarrollo de culturas complejas y avanzadas coincide y se apoya sobre el desarrollo del mundo de la cultura objetivizada. La crítica sólo puede surgir cuando la cultura se destribaliza, cuando el lenguaje se objetiviza.

Las culturas son también tridimensionales desde un punto de vista muy distinto. Toda cultura posee una dimensión comunitaria, otra jerárquica y otra dinámica:


CAPÍTULO 4: LA COMUNIDAD

1.- COMUNIDAD Y ASOCIACIÓN

La enorme variedad de las agrupaciones humanas no permite que sean siempre fáciles las distinciones y clasificaciones entre ellas. Hay un criterio, no obstante, que ha resultado muy fértil para distinguir entre comunidad y asociación. Sobre la base de los esfuerzos clásicos iniciales podemos elaborar la siguiente interpretación de la dicotomía comunidad / asociación:

2.- LOS GRUPOS COMUNITARIOS

La readaptación de los grupos primarios a las condiciones asociativas de la sociedad industrial es una indicación de su importancia para la vida normal del individuo.

Los grupos primarios están más cerca de la naturaleza y varían en gran manera, aunque en todos los casos son marcos firmes de acción social que piden y, a menudo, despiertan la identificación emocional de sus miembros con ellos. El grupo familiar es el más importante de todos.

3.- FAMILIA Y SISTEMAS SOCIALES CONSANGUÍNEOS

Definición y funciones de la familia

La familia es el agente socializador más considerable en un gran número de sociedades. Además, es un sistema social universal. La familia es un grupo social en el que el acceso sexual está permitido entre ciertos miembros adultos, en el que la reproducción ocurre legítimamente, en el que los adultos son responsables frente a la sociedad del cuidado y educación de los hijos y es, además, una unidad económica, por lo menos de consumo.

Los sistemas consanguíneos

Las familias nucleares son parte de unas redes familiares más vastas, que forman los sistemas consanguíneos. Sólo los esposos como tales son miembros conyugalmente de una familia. Los hijos son miembros consanguíneos de las familias y sus padres lo son de las suyas propias. Así, la familia  nuclear es la unidad social de la familia extensa, cuya importancia varía según las sociedades. En general, cuanto más es la familia una unidad jurídica y de producción y consumo, más tiende a mantener una fuerte estructura extensa y a pesar sobre la vida individual de sus miembros. En cambio, cuanto más independiente del conjunto familiar extenso sean sus miembros, mayor será la importancia de la estructura nuclear.

4.- COMUNIDADES NACIONALES Y TERRITORIALES

Las variedades de lo comunitario

Todas las comunidades tienen semejanzas con la familia. Cuanto mayor es el número de miembros, mayor es también la vaguedad y difusión del sentido de la comunidad. Cuanto mayor es su tamaño, mayor es también la probabilidad de que albergue divisiones y enfrentamientos internos.

Las relaciones internas en las comunidades no son siempre idílicas, sino que se dan desigualdades, privilegios y diversidades comunitarias de toda índole. La estructura interna de las comunidades no debe confundirse nunca con la de la sociedad total, salvo en el caso de sociedades muy primitivas o aisladas. La sociedad se basa también en un orden económico de división del trabajo y de distribución de riqueza, en una distribución desigual del poder público y en unas concepciones específicas del universo humano que poco tienen que ver con lo comunitario.

Territorialidad

Junto a los anteriores sentidos, la palabra comunidad tiene los de colectividad territorial y grupo local. Todos los grupos humanos poseen una referencia territorial. El sentimiento de territorialidad es universal y parece desvanecerse o debilitarse solamente entre ciertos grupos intelectuales y movimientos sociales o minoritarios.
Lo que importa son las formas de la territorialidad del hombre y sus conceptos de ella.

La comunidad urbana

Villas, pueblos y ciudades son comunidades territoriales de gran especificidad, mucho menos abstractas que las de sociedad o nación y en el caso de las ciudades, decisivas para los destinos de la historia humana.

Según Weber, la ciudad es mercado, plaza fuerte, sede de libertades burguesas, de tolerancia cultural, negación de la feudalidad.


CAPÍTULO5: LA ECONOMÍA, DIVISIÓN DEL TRABAJO Y DESIGUALDAD SOCIAL

Economía y sociedad

El conjunto de actividades mediante las cuales una colectividad satisface sus necesidades de producción y consumo de bienes es la economía. La sociología de la economía estudia las interrelaciones de un orden económico dado con la sociedad que lo practica.

La economía es un proceso de satisfacción de necesidades y de consumo de bienes. Los bienes económicos no son sólo objetos materiales de consumo, sino cualquier valor que haya de ser producido o conseguido mediante un esfuerzo o trabajo para ser luego poseído, etc. esto nos lleva a un concepto, la propiedad.

La propiedad es el derecho que se posee sobre cosas y personas. La clasificación más importante es la que distingue entre propiedad privada y propiedad común.

La economía puede ser concebida como subsistema social del mismo modo que lo es la politeya o el mundo de las creencias colectivas. Ello significa, en primer lugar, que no es admisible entender la economía como causa universal de todos los demás fenómenos de la realidad social. El determinismo económico considera todo fenómeno de apariencia  no económica como mera excrecencia, sublimación o “superestructura” de lo económico.

Orden económico y modo de producción

En el orden económico pueden distinguirse 4 diferentes etapas. En primer lugar una base de recursos brutos que hace posible la economía. Junto a ello está en cada sociedad un conjunto de conocimiento o saberes técnicos de relevancia económica. Y un tercer  factor: la organización humana del trabajo, es decir, en los modos en que los hombres establecen su división de tareas, se reparten sus responsabilidades, se apropian diferencialmente sus beneficios e ingresos y distribuyen entre sí el poder y la autoridad en el proceso de producción.

La dirección que tome una economía está en relación íntima con los valores y preferencias de los hombres que la crean o orientan.

La división social del trabajo

Naturaleza y evolución del fenómeno

En toda sociedad compleja el esfuerzo o trabajo que debe erealizar la colectividad para sobrevivir y medrar debe dividirse entres sus grupos constitutivos y dentro de ellos, entre sus individuos, según criterios módulos de especialización.

Esta división es cultural, pues no depende sólo de nuestro equipo biológico sino que nuestra capacidad de pensar métodos de producción y tipos de consumo, así como de la existencia de normas, actitudes y valores que redefinen nuestra condición biológica.

La división del trabajo, según Durkheim, está relacionada con la evolución misma de la humanidad. La cohesión social se mantiene según una cooperación que podríamos llamar solidaridad mecánica: cada individuo realiza aproximadamente las mismas operaciones y tareas, con un grado mínimo de diferenciación, basado sólo en la fortaleza física, en la edad y en el género o sexo.

Las causas históricas de la aparición y el desarrollo de la solidaridad orgánica tienen diferentes grados de importancia. Éstas son las primarias:

Ahora van las secundarias:

Al aumentar la productividad al mismo tiempo,  la automatización de gran parte del proceso productivo puede tener repercusiones tales como la extensión del tiempo de ocio a grandes capas de la población trabajadora aunque también el aumento del paro crónico.

Se entiende por división de trabajo, también, la distribución de trabajo estructural de las tareas entre los miembros de una colectividad.

La alineación y la división de trabajo

Los problemas de la explotación del hombre por el hombre deben entenderse como parte del sistema general de producción y consumo; es erróneo  confinarlos a una empresa concreta.

Siempre que el hombre sienta que su actividad le viene impuesta injustamente por otros hombres e instituciones lo realizará a desgana y sin entusiasmo. Su labor estará alineada.

Es importante comprender que:

Según los críticos, los capitalistas carecen de los conocimientos necesarios para conseguir una victoria completa de su estrategia sobre los obreros y éstos saben organizarse a menudo para protegerse eficazmente de los efectos perversos de la racionalización técnica de la producción.

Desigualdad social

Naturaleza y sistemas principales

Los hombres no son iguales, por eso existe un conjunto de desigualdades naturales.

La estratificación social puede definirse como el proceso en virtud del cual una sociedad determinada queda dividida en diversos agregados cuyos miembros comparten un grado parecido de prestigio, propiedad  poder, que es distinto de los demás.

Distinguiremos los siguientes sistemas principales:

Problemática de la desigualdad social

Algunos de los problemas de estratificación son los siguientes:

Las clases sociales

Una clase social es un agregado de individuos con poder, ingresos, propiedad y ocupación semejantes o de algún modo equivalentes dentro del sistema de desigualdad general de una sociedad.

Las clases son colectividades:

Cuando decimos que las clases son estratos semicerrados queremos decir que el acceso de los individuos a las clases superiores no es fácil.

Como consecuencia de su prolongado aislamiento mutuo, las clases desarrollan un “estilo de vida” diferente.

La conciencia de clase

Las clases sociales pueden medirse según unos índices objetivos que nos indican su nivel de ingresos, su volumen de gastos, su consumo de bienes culturales, su conducta electoral y hasta sus actitudes morales. Sin embargo existe una conciencia colectiva, la percepción que los miembros tienen de su propia clase y de las demás. Toda clase dirigente posee, una fuerte conciencia de clase: sabe cuáles son los intereses a los que sirve. Este tipo de conciencia actúa sobre las motivaciones de los individuos aislados.

Dinámica de las clases sociales: movilidad, élites y conflictos

 Hay una movilidad social horizontal cuando un individuo cambia de lugar en la estructura social sin cambiar de clase. Se llama vertical cuando el cambio de posición entraña cambio de status. Este cambio puede ocurrir dentro de una misma clase o bien entrañar un paso a otra clase.

La movilidad puede ser ascendente o descendente. Pero hay otros factores que dificultan la movilidad ascendente de personas bien dotadas hacia lugares de mayor responsabilidad e influencia, que son mucho menos difusos y muchos más institucionalizados que los sistemas de valores.

Las élites sociales son aquellos conjuntos  de personas que poseen los índices más altos en su especialidad. El grupo de dirigentes de un trabajo será la élite. La circulación de las élites es cuando hay una renovación constante de los grupos dominantes en cada campo de actividad.

Las clases sociales son ante todo colectividades históricas, en constante evolución tanto en cuanto a su número en una sociedad dada como a su posición relativa y tamaño de unas respeto a las otras.


CAPÍTULO 6: LA POLITEYA

El poder

La politeya es la esfera política de una sociedad dada. El poder, es la capacidad que poseen individuos o grupos de afectar, según su voluntad, la conducta de otros individuos, grupos o colectividades. Esta capacidad puede limitarse a una mera influencia o descansar sobre una sanción punitiva.

El flujo de decisiones suele llamarse política en el sentido a la vez de estrategia y táctiva seguidass por grupos o personas en su conducta de ojercicio del poder.

En sociología política el interés se basa en aquellas comunidades que son primordialmente de orden público, es decir, las que a pesar de su estructura clasista, económica, racional, religiosos, están erigidas sobre todo para el control político de la colectividad y para la obtención de los fines perseguidos por quienes detentan el poder o lo influyen.

Formas de politeya

Los modos de la autoridad

         Hay 3 tipos puros de la autoridad legítima:

En ningún caso se deben estudiar los diversos tipos de autoridad aislándolos  de los demás niveles de la realidad social.

Dimensiones psicosociales y comunitarias

Duvergetr nos dice: si examinamos de cerca las cuestiones que sirven a Eysenck para identificar a los “duros” y a los “blandos”, se tiene la impresión de que se trata de una oposición moral así como política. La dureza la podríamos definir como la indiferencia o despreocupación, la distanciación con respecto a la moral tradicional; al contrario, el espíritu religioso (blando) y moral, pero dentro de una concepción protestante, fuertemente individualista, que reposa sobre la voluntad e cada cual de cumplir con su deber sin coacción externa. El espíritu blando correspondería a la fe en Dios.

Politeyas absolutistas y autoritarias

Cuando los centros decisorios y ejecutivos de un orden político asumen todo el poder y no reconocen otras fuerzas que se le puedan oponer legítimamente, nos encontramos con una organización que es calificada de absolutista, en el sentido que el núcleo hegemónico del poder se atribuye a sí mismo el   monopolio absoluto de la autoridad en el ámbito de su dominio. Cuando un individuo o grupo ajeno a la esfera dirigente adquiere poder, privilegio o status político, inmediatamente es visto por el dictador.

         En los regímenes totalistas nos encontramos con que el dominio absoluto ejerce un control total.

         En casi todos los casos de despotismo moderno nos encontramos con:

Politeyas democraticas

Definición de la democracia

La democracia es una forma de vida política según la cual cada ciudadano participa plena y libremente en los asuntos y funcionamiento de la politeya. En sentido más restringido la democracia es la posibilidad real de que todos los ciudadanos participen del poder, bien por la apertura del acceso a los cargos públicos, bien por el voto, bien mediante el influjo de la opinión pública.

Instituciones de la democracia

El criterio para definir democracia se debe basar en que posea un mínimo de instituciones democráticas en funcionamiento. Los requisitos más elementales de la democraciación son dos. La participación consiste en el acceso que en principio poseen todos los ciudadanos de entrar en la liza política, ocupar cargos de responsabilidad, expresar sus opiniones y tomar parte en los debates públicos. La representatividad se suele expresar a través del voto de los individuos adultos, definidos como ciudadanos.

Otras instituciones de la democracia son los partidos políticos, las facciones y los grupos de presión. Los primeros son asociaciones organizadas para la consecución de votos y la obtención de escaños parlamentarios y poder gubernamental. Los segundos son agrupaciones de individuos que ejercen influencia sobre gobiernos, partidos o diputados parlamentarios para conseguir sus fines particulares.

La democracia pluralista o poliárquica es aquélla en la que no existe un solo núcleo de poder sino una multiplicidad de ellos. Junto a los partidos surgen asociaciones políticas más o menos permanentes con fines más restringidos para proteger o promover un conjunto limitado de intereses.

El poder militar

La guerra y la manifestación violenta de la hostilidad han sido perennes en la sociedad desde tiempo inmemorial. El ejercito sistemático de la violencia de un modo grupal, profesional y organizado, es el origen de la milicia.

La gran frecuencia de los golpes de estado en ciertas regiones del mundo contemporáneo es prueba de que ello no es un fenómeno esporádico o efímero. Es producto de dos fuerzas: la capacidad y la propensión de las fuerzas armadas hacia la intervención de ciertas contrapresiones sociales.

Administración: organizaciones formales y burocracia

La administración que entraña el gobierno es lo que se suele llamar una organización normal que es una estructura social racionalmente montada con patrones de conducto claramente definidos y funcionalmente relacionados con los propósitos de la misma.

Hay una serie de rasgos estructurales:


CAPÍTULO 7: EL CONOCIMIENTO SOCIAL DE LA REALIDAD

La sociología del conocimiento

Por medio del proceso de socialización el ser humano recibe e interioriza un acervo cultural de actitudes, reacciones, valoraciones, imágenes y creencia, sin que en ello haya por su parte deliberación sistemática. Su versión del mundo le será transmitida socialmente.

La sociología parte del supuesto de que la realidad se concibe socialmente y que por lo tanto las ideologías, la religión, la ciencia, la filosofía, así como las concepciones que interpretan y dan sentido a la vida cotidiana de los hombres tienen raíces sociales.

Los sociólogos están interesados en saber como los grupos engendran sus nociones acerca de la realidad y cuales son las condiciones de ciertos tipos de saber.

La sociología del conocimiento investiga  los orígenes sociales de ideas, normas, creencias y valores de individuos y grupos y en especial de aquellas nociones que describen o pretendes describir la realidad.

Creencias

Las creencias son convicciones sobre la naturaleza de la realidad. Y su verdad o falsedad no siempre es empíricamente comprobable.

En sociología las creencias  nos interesan en primer lugar ya que son productos de la interacción humana y porque ella mismas, a su vez, poseen efectos sociales.

Las creencias implican siempre un fe la cual proviene de una interiorización de valores, nociones e imágenes sobre la naturaleza del universo.

La religión

Definición

La religión es un conjunto de creencias que asumen una dimensión trascendental en el mundo y que entrañan una práctica o ritual y un orden social, al tiempo que sancionan una moral determinada para sus fieles (desde el punto de vista del sociólogo).

Lo sagrado y lo profano

La religión supone la existencia de fuerzas sobrenaturales por lo tanto, no son perceptibles del mismo modo que percibimos y experimentos la naturaleza: dioses, etc.

Cada religión define un área de lo sagrada de la cual forman parte tanto las fuerzas y entidades mentadas como aquello con lo que se relacionen. Y lo profano es todo aquello que no cae dentro de los parámetros de lo sagrado o lo opuesto.

Mito y dogma

Las creencias religiosas adoptan forma mítica. Sociológicamente el mito es una creencia sobre acontecimiento sobrenaturales. Y el dogma sería una creencia que afirma elementos permanentes del mundo sobrenatural. Lo importante del dogma es lo que podemos llamar su centralidad: sin él una religión ya no sería la misma.

La moral y el mal

Todas las religiones son éticas. Esto se debe a que toda religión explica de alguna manera la existencia del mal y presenta soluciones frente  a él, pues el mal es de naturaleza problemática y es percibido como amenaza.

El remedio de la culpabilidad es la salvación, cuyas formas varían en cada caso.

Rito

La religión se manifiesta al observador por medio de acciones sociales. Los ritos representan y se refieren a los mitos y casi siempre están conectados  con la actividad salvacional y la expiación de la culpa. En ciertos casos el ritual mantiene y sanciona estructuras sociales.

Magia

 Es la invocación y el uso de los medios sobrenaturales  para obtener fines prácticos y concretos. La magia es fundamentalmente  utilitaria. Un amuleto...

Los grupos religiosos

La variedad de los grupos religiosos es muy considerable.

La iglesia

Sociológicamente es una colectividad de fieles dotada de un alto grado de organización asociativa. Toda iglesia posee una jerarquía sacerdotal, un derecho positivo o canónico junto al sagrado una burocracia.

Secta

Es una colectividad religiosa ferviente e independiente de las religiones predominantes en una sociedad. Ésta nace como protesta contra otro grupo religioso, que puede  ser o no eclesiástico en naturaleza.

A medida que avanza el tiempo la secta se adapta a la sociedad a no ser que permanezca aislada en ella, renunciando a su primera militancia.

Cuanto más vasta es un iglesia y más profundas sus raíces en el mundo secular, más probable es que surjan sectas o movimientos de reforma.

Culto

Son los grupos religiosos menos organizados. Sus miembro suelen reunirse  en reducidas comunidades a la búsqueda de experiencias místicas.

La religión y las demás esferas de la realidad social

Una religión representa una sacrilización de  la vida desde las relaciones sexuales hasta el hecho de la muerte. Todas poseen una cierta ética económica, cuna concepción del trabajo humano, de la explotación de la riqueza y del consumo de bienes.

La religión también regula la actitud de sus fieles respecto del poder secular. Además, toda religión suministra a sus fieles una visión del cosmos, de la historia y de la vida.

La ideología

La ideología como visión del mundo social

La ideología es un conjunto de creencias y conceptos que explican el mundo social a quienes la sustentan. Sería pues una explicación credencial de la realidad social esencialmente secular. Son simplificaciones, esquemas sobre la realidad. Hay que tener en cuenta que unas ideologías son más realistas que otras, que el elemento irracional en las mismas varía en cada caso y también su funcionalidad o disfuncionalidad para quienes no las poseen pero que entren en contacto con ellas.

La ideología se ha de distinguir de la mentalidad. La mentalidad es una constelación de actitudes.

Problemas conceptuales

La verdadera definición de la ideología es una ilusión colectiva, una mistificación que los hombres hacen de sí mismo y que reciben a través de la enseñanza y la tradición.

 La ideología es parte de una supraestructura de normas, valores y conceptos que tiene su origen en la distribución de las fuerzas de producción, en la tecnología, en la división del trabajo y en la forma de propiedad predominante.

Definición

Las ideologías describen un mundo social en términos de poder, legitimidad y autoridad, e ideologías en sentido lato, a las que quizá fuerza mejor llamar visiones seculares del mundo. En este sentido la podemos definir como: es una concepción del mundo social expresa y coactivamente sostenida por una colectividad, la cual explica su existencia a través de la misma, al tiempo que incluye un plan general de acción encaminado hacia el control de su ámbito social.

Dinámica y formas de la ideología

Si cada grupo posee una ideología, cada subrupotendráun sbideología, hehcos paralelos a los de cultura y subcultrua, distinguibles en sus matices hasta en los casos de las ideologías más rígidas. De ello se dedicu que es posible clasificar las ideologías  por grupo y colectividades. Existen ideologías según la clase social, la comunidad nacional, la religión, el gremio profesional que la sustenta y así sucesivamente.

Clasificaremos las ideologías según el sentido innovador o mantenedor de la situación social en la que aparecen como ideología revolucionaria, reformistas y conservadoras.

 

CAPÍTULO 8: EL CONFLICTO SOCIAL

Hacia una teoría de conflicto social

La sociología contemporánea ha heredado una tradición muy considerable en el estudio del conflicto, lo cual tal vez ha de permitir un su día una integración teórica mínimamente satisfactoria.

  1. La base biológica del conflicto social. Éste en la sociedad humana es intraespecífico y que las otras especies animales son inmunes a nuestro tipo de conflicto. Su selección, sobrevivencia y lucha se refiere exclusivamente a su medio ambiente, y a su agresividad no va nunca dirigida contra su propia especie, excepto en forma de lizas normalmente no mortales entre individuos, dirigidas a establecer jerarquías. El agobio producido por un exceso de densidad demográfica produce un desequilibrio ecológico y psiquiátrico que hace que el “espíritu de lucha” que posee toda especie es redirigido por el hombre contra sus propios congéneres.
  2. El conflicto social y el conflicto de clases. Los estudiosos del conflicto de clases han aceptado la explicación marxista tradicional como la más acertada. El reconocimiento de la aparición de nuevos elementos en la arena de las tensiones sociales no significa de ningún modo su negación pero sí exige un reformulación de la vieja problemática. En primer lugar existe un elemento de verdad en la afirmación de que la guerra internacional y la expansión imperialista es un subproducto de los conflictos de clases internos. En segundo lugar, los teóricos socialistas mentados han sabido subrayar fenómenos que han sino ignorados por muchos de los sociólogos del pasado, que insistían en presentar el conflicto social de clases como si solamente se tratara de una mera fricción entre diversos rangos sociales.
  3. El poder y el conflicto social. Quienes afirman que la desigualdad socia es cuestión de poder han tendido a transferir el énfasis tradicional sobre la clase como expresión de relaciones económicas desiguales al terreno del sistema de poder predominada de modo que tanto clase como economía aparecen como subproductos de la distribución del poder y la autoridad en una sociedad dada.
  4. El conflicto social y la estrategia racional. La noción de que casi todas las formas y conflictos están dominadas por una cuestión de poder lleva al estudio de la estrategia. El desarrollo del método matemático de la teoría del juego ha venido a ayudar a quienes desean explorar la posibilidad de estudiar los procesos conflictivos sobre la base de modelos muy formalizados. La teoría de los jugos intenta reproducir la estrategia ideal a seguir por parte de un contendiente, dados sus recursos y situación en un conflicto, sea éste diplomático, bélico...
  5. Los efectos del conflicto social. El conflicto es una de las fuerzas integrativas más potente con que un grupo pueda contar: aumenta la solidaridad interna, ayuda al mantenimiento de la disciplina, bajo  presión se toman decisiones drásticas que no hubieran sido aceptables en condicione normales.

La guerra

Género de conflicto social que tiene lugar a través de la organización de una colectividad con objeto de conseguir la destrucción física total o parcial, de los miembros de otra u otras colectividades con derramamiento de sangre.

Abén Jaldún, gran pensador, puso cuatro géneros distintos de guerra:

  1. Es la tribal, a es entre familias y clanes
  2. Ésta es la de la gente que vive de la expoliación y el robo
  3. La guerra santa o religiosa
  4. Dinástica de rebelión o secesión

Según Wright, la guerra depende de 4 factores:

  1. La tecnología
  2. La ley
  3. La estructura social
  4. La red de actitudes y opiniones presentes

La revolución

Es una forma de guerra cuyos resultados difieren con muchos de los de otros modos de conflicto social generalizado. Puede definirse como aquel proceso social de mudanza intensa y rápida, que arranca de una insurrección armada inicial y produce transformaciones sustanciales en la estructura y la cultura de la sociedad que la presencia.

Para que tenga lugar una revolución se han de seguir los siguientes pasos:

  1. Antagonismo intenso de clases.
  2. La frustración de las expectativas económicas crecientes.
  3. La frustración de las expectativas de poder y status.
  4. La incapacidad de las clases dominantes.
  5. Una fracción de las clases dominantes se una al enemigo.
  6. La hostilidad de la comunidad intelectual.
  7. El mito revolucionario.
  8. La dualidad de poder.
  9. Elites y partidos revolucionarios.
  10. La situación internacional favorable.

Conformidad, consenso, desviación y anomía

La conformidad es quizá más un hecho social del comportamiento que una actitud sociológica. La conformidad es simplemente conducta que obedece o encaja en la norma social; puede responder a estas actitudes psicología o puede tener otras causas, como la coacción, etc.

La conformidad está estrechamente ligada al consenso social y se produce cuando los miembros de los grupos se encuentran en un estado de acuerdo afirmativo en materia normativa o cognativa, relevante para su interacción mutua, respecto a las personas y roles centrales al sistema y respecto a personas, roles y colectividades externas al sistema.

La desviación es cualquier tipo de conducta que no encaja en las normas de un sistema social determinado.

Delincuencia y criminalidad

Cada clase representa una forma diferente de vida y el individuo que a ella pertenece se encuentra frente a distintos problemas en cada caso. La sociología del delito y la de la desviación social son disciplinas que son muy poco especiales pues sus objetos de interés se encuentran en cualquier zona de la realidad social.

Conflicto generacional

Cuando el cambio social es intenso  los conflictos entre adultos y jóvenes se acentúan. Cada niño es integrado socialmente según las normas, valores y actitudes de sus mayores y de su clase ámbito social y subcultura. Hay 4 tipo de rebelión:

  1. La rebelión política identificada con la fuerzas liberales predominante en un país.
  2. La rebelión política utópica. Acompaña ésta a menudo a la precedente.
  3. La rebelión fascista.
  4. Rebelión por marginación.

CAPÍTULO 9: CAMBIO SOCIAL EN LAS SOCIEDADES MODERNAS

1.- DIMENSIONES EN MUDANZA SOCIAL

El cambio, por mucho que esté subsumido en todos los aspectos de la vida social, merece una cierta atención aparte. El cambio social puede definirse como la diferencia observada entre el estado anterior y el posterior en una zona de la realidad social. Mudanza es lo que ocurre entre estos dos momentos. En general, el cambio social es la consecuencia de cuatro grandes categorías fenoménicas, que suelen aparecer juntas y mezcladas:

Nótese que hablamos de cambio y no de desarrollo ni de progreso, que son sólo aspectos de otro más general, el cambio social. El primero significa un incremento en la dimensión y en la complejidad; el otro un incremento en la dimensión y en la riqueza cualitativa de la vida social. No obstante, hay a menudo una estrecha correlación entre ambos conceptos. La regresión es el fenómeno inverso al desarrollo y al progreso.

En lo que se refiere a la sociedad contemporánea, Wilbert Moore ha elaborado algunas generalizaciones que se reproducen a continuación. En el mundo contemporáneo:

     En realidad la sociedad contemporánea – que llamaremos sociedad moderna – es la que con más intensidad y persistencia registra el cambio social.

2.- EVOLUCIÓN SOCIAL

Cuando consideramos el cambio social con suficiente perspectiva estamos frene a un proceso al que es posible dar el nombre de evolución social. La noción de evolución cubre tanto la evolución propiamente dicha como la revolución, y el cambio violento y rápido.

El elemento direccional es fundamental para entender la evolución. La vida social tiene direcciones, líneas de fuerza, grandes tendencias, cuya naturaleza es intrigante desvelar.

El problema principal en el terreno de la evolución humana consiste en elucidar si los procesos que la han conducido del estado animal al cultural primigenio, y de éste al civilizado, obedecen a ciertos estadios regulares y, en caso de que ello se acierto, saber cuáles son las causas que han determinado tal proceso.

A lo largo de la historia de la teoría social occidental han sido dos las concepciones predominantes del cambio en la sociedad humana:

3.- ORÍGENES DE LA SOCIEDAD MODERNA OCCIDENTAL

El feudalismo y su dinámica histórica

No todas las sociedades premodernas han sido antes feudales. El feudalismo es un modo de organización social que en su forma genuina ha aparecido solamente en Europa occidental y Japón.

La sociedad capitalista de clases e industrial surge de la sociedad europea feudal. El feudalismo europeo presenta muchas e importantes variedades y un gran dinamismo evolutivo. Sociedad feudal es aquella en la que el poder político, el jurídico y el administrativo se hallan legitimados por una autoridad señorial, basada sobre una fragmentación de la soberanía y sobre relaciones de vasallaje que se hallan entroncadas con la unidad económica fundamental del sistema, el feudo, que es una posesión rural.

Lo que tiene importancia para la comprensión de la sociedad moderna es que el feudalismo impidió durante largos siglos la formación de potentes estados centralizados, con poder suficiente para poner coto al desarrollo de nuevos modos de producción y organización.

Surgimiento de la sociedad capitalista
Existe abundante especulación e investigación sobre los orígenes históricos del orden capitalista. A continuación se indican algunas de las opiniones más conocidas sobre el tema:

La sociedad burguesa clásica
La sociedad industrial capitalista tradicional estaba basada en dos características: por un lado, existía una concentración del poder político, administrativo y cultural en manos de los poseedores de capital, y los grupos a ellos vinculados, y, por otro, el trabajo físico estaba basado en energía natural. La importancia del incremento del factor energético había de tener consecuencias de un alcance sin precedentes en la historia de la desigualdad social.

En todas las sociedades capitalistas occidentales, la disminución del grado de proletarización y de miseria ha ocurrido cuando, tras la muy intensa expansión demográfica de las primeras fases, se ha frenado el ritmo de crecimiento de la población.

La sociedad burguesa clásica o tradicional presenta una estructura en la que el peso del poder y el privilegio recae en la clase empresarial y propietaria, la de los capitalistas. Normalmente, en ella se encuentra una clase dominante compuesta por la alta burguesía. Otras clases altas, como la nobleza, se aburguesan abiertamente, aunque en algunas ocasiones se producen intercambios importantes, legitimadores del nuevo orden. Otros núcleos se ponen a su servicio mediante la enseñanza estratificada y diferencial de cada clase social.

Bajo la alta burguesía empresarial tradicional se hallaban las clases medias, no siempre independientes del todo de ella y formadas por un sector de pequeños empresarios, otro sector funcionarial, un tercer sector militar y un cuarto de profesiones liberales.

Bajo estas clases se halla una vasta mayoría dividida en grandes sectores, a menudo prácticamente incomunicados entre sí: el artesanado urbano, el campesinado y el proletariado, sin olvidar a los sirvientes domésticos. El proletariado puede considerarse casi como una sola unidad durante este período. Su aumento en volumen es constante y paralelo al crecimiento de las ciudades. El campesinado, integrado lentamente en la sociedad moderna, continuaba ocupando un gran volumen dentro de toda la sociedad.

4.- LA SOCIEDAD MODERNA

El proceso de modernización

Llegamos así al período de la historia que podemos llamar contemporáneo, caracterizado por la existencia de sociedades que merecen plenamente el nombre de modernas.

Si en una sociedad encontramos movilidad vertical alta, familias nucleares, hijos poco numerosos, autoridad política legalista y con pretensiones racionalistas, una abundante panoplia técnica y una producción industrial de bienes, estaremos ante una sociedad moderna o desarrollada.

La movilización social sería el proceso según el cual los ligámenes de los individuos con las instituciones culturales, económicas, políticas y primarias preexistentes son erosionadas y rotas, de modo que éstos vienen a estar libres o disponibles para nuevas formas de conducta o socialización. Es un fenómeno que denota modernidad.

Existen diversas formas de modernidad y sociedades en las que unos rasgos de la modernidad son más prominentes que otros. La modernización se produce de modo desigual en cada país y región del mundo.

Creo que todos los maestros deberían contar con una base acerca de los fundamentos de la sociología para ser capaces de entender a sus alumnos como parte de la sociedad en la que están integrados y orientar su tarea a esta realidad.